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¿Un buen momento para comprar un Samsung Galaxy S8?

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Aunque pueda parecerlo, éste no es un post patrocinado. Simplemente vamos a dar nuestra opinión sobre algo que nos estáis preguntando con insistencia últimamente. Y es que los precios del que fue buque estrella de Samsung hace poco menos de un año han caído, ya tenemos el Note 8 entre nosotros, está llegando el Galaxy S9…

El Samsung Galaxy S8 no es el top que más ha caído si hablamos de precios pero ya ni nos acordamos de aquel precio prohibitivo de salida. Ha bajado hasta colocarse en unos números muy tentadores. De hecho, 2 de nosotros lo hemos tenido y a modo de resumen, si ya no lo mantenemos es porque siempre queremos probar nuevos modelos, pero realmente es una de las mejores opciones actualmente.

Empecemos por las especificaciones aunque serán más que conocidas para la mayoría:

  • Pantalla de 5,8 pulgadas SúperAmoled 1440 x 2960 pixels. 83,6% ratio de pantalla.
  • 148.9 x 68.1 x 8 mm. y 155 gramos.
  • Cámara trasera de 12 Mpx. f/1.7 con estabilizador óptico auto HDR.
  • Cámara delantera de 8 Mbx. f/1.7 auto HDR.
  • Grabación de vídeo 4K a 30fps y cámara lenta.
  • Batería de 3000 mAh. con carga rápida.
  • 64 GB de almacenamiento interno (ampliable a 256 GB mediante microSD).
  • 4 Gb. de RAM.
  • 4G, Bluetooth 5.0, Wi-Fi: 802.11 a/b/g/n/ac, dual-band, GPS/aGPS.
  • Procesador Exynos 8895 (Europa) / Snapdragon 835 (resto) .
  • Sensor de huellas dactilares ultra rápido en la parte trasera.
  • Desbloqueo facial y reconocimiento de iris.
  • USB Type-C.
  • Aplicaciones Edge.
  • Sistema operativo Android 7.1 actualizable próximamente a Android 8.
  • Always On Display.

¿Qué destacaríamos sobre el resto de modelos de su categoría?

El Galaxy S8 es quizá el más manejable de todos gracias a su tamaño ultra contenido, impensable hace no mucho para una pantalla de 5’8 pulgadas. El alargamiento de la pantalla (una moda que ha llegado para quedarse) junto a sus bordes curvados lo hacen ideal para usarlo a una mano.

Por otro lado, quizá sea el Samsung más perfeccionado de la historia. Todo funciona bien, fluido (aunque la capa de la marca sigue dándonos algún tirón de vez en cuando), la conectividad externa es total y los ajustes tienen coherencia. Habrá que ver cómo madura pero aquellos cierres forzados son historia.

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Samsung Pay que, al menos en España, aparte de facilitar los pagos te paga 10 euros al mes. Sí, igual que con las pantallas estrechas sin bordes, el pago por móvil sólo puede crecer. Es una pena que tanto Samsung Pay como Android Pay sólo sirvan para algunas tarjetas de pocos bancos porque la seguridad de la huella dactilar o la pupila más la comodidad de no tener que llevar tarjetas físicas encima lo valen… y por si os habéis quedado intrigados con lo de los 10 euros y no lo sabíais, Samsung celebra cada último jueves de mes su Samsung Pay Day por el que os regalará 10 euros si durante ese día realizáis un pago por una cantidad igual o mayor en cualquier establecimiento, evidentemente pagando con Samsung Pay. Venga, X meses por 10 euros…

Relacionado con la seguridad de pago, el Galaxy S8 nos ofrece varios métodos de desbloqueo:

  • Huella dactilar (que, todo hay decirlo, está en el lugar más incómodo que puede estar si bien ha mejorado en precisión respecto de Galaxys anteriores).
  • Facial, vamos, desbloqueo por  la cara. Interesante pero algo lento y sobre todo, falla bastante en la oscuridad pero… ahí está.
  • Reconocimiento de Iris. Quizá el más seguro y bastante efectivo incluso en condiciones de poca luz. Para postre, se le puede poner una carátula para quedarnos con quienes tengamos al lado al usarlo.

Varias opciones para elegir, algo poco frecuente en móviles de otras marcas.

Tampoco es muy frecuente el poder tener la hora y las notificaciones siempre en pantalla. Es cómodo y el gasto de la batería se ha mejorado sustancialmente en comparación con el S7 por ejemplo. Otro uso a mencionar es el de aprovechar uno de los laterales como reloj nocturno. Al ser pantalla Amoled el gasto de batería es mínimo, la luz es discreta y la satisfacción mirándolo por la noche cuando aún faltan horas para que nos levantemos… no tiene precio. En fin, nuevos whatsapps, emails o simplemente saber qué hora es sin tener que tocar el dispositivo, todo un acierto aún sabiendo que la batería se resentirá.

Y bastante ligado con lo anterior para quienes no soporten ese gasto energético, algo en lo que nos hemos puesto de acuerdo quienes lo hemos tenido y nos parecía una tontería: pasando la mano por encima del sensor se enciende la pantalla. De nuevo, no hay que tocar el Galaxy S8.

Buen sonido, sin problemas de conectividad pero hemos dejado para el final otra de sus grandes virtudes: la cámara y es que de día todas las cámaras son buenas pero al llegar la noche qué pocas pueden compararse con la trasera del Galaxy S8. Sin duda está entre las tops a muy poca diferencia de las de Google Píxel o el Huawei Mate 10. Cierto, le falta la doble cámara pero parece que con la muy próxima actualización a Android 8 llegará una tecnología parecida a la de los Píxel que nos hará disfrutar del modo retrato sobremanera.

Otro detalle que no podemos pasar por alto de su cámara son las imágenes en movimiento, esas capturas de 3 segundos que la cámara realiza justo antes de disparar y que pueden darnos resultados como para no parar de reir.

Y por último, seguimos sin ver una cámara delantera al nivel de la trasera en un Samsung pero la mejora respecto al S7 es alta. Las imágenes ya no parecen dibujos animados por lo que podemos afirmar que la evolución es palpable en el tema Selfie.

Pero… ¿es el móvil perfecto o presenta aspectos a mejorar?

El celular perfecto no existe y el Samsung Galaxy S8 no es la excepción. No entraremos en gustos sobre si las pantallas estrellas o anchas, sobre si los bordes curvados o rectos… pero quizá donde la marca coreana debería haberse esforzado más es en la batería.

La batería del Galaxy S8 no es mala. De hecho, es sorprendente mirando su capacidad pero unos cuantos mAh más le hubieran venido de perlas. No es el modelo para aquellos que quieran hacer muchas horas de pantalla.

Cometemos también la cantidad ingente de apps de serie que trae el Galaxy S8 lo que repercute negativamente en la batería y por ende, en la experiencia de usuario al tener constantemente la memoria ocupada de aplicaciones que no usamos. Cuesta dinero pero tenemos una app en la Play Store para eliminar todo ese bloatware que, según nuestra experiencia, mejora las prestaciones del teléfono: BK Package Disabler.

Siguiendo con ese software invasivo nos encontramos también con Bixby que ocupa incluso una pantalla del escritorio para… nada. No le vemos utilidad de momento y menos con la aparición del Asistente de Google. La verdad, conocemos a poca gente que no lo haya deshabilitado.

Y aunque no es un problema achacable directamente a Samsung, qué pena que no se pongan las pilas creando protectores de pantalla para el S8 y demás modelos con laterales curvos. Es tan difícil encontrar uno que mantenga la calidad y el tacto de la pantalla original…

Como veis, muchos más puntos positivos que negativos y es que el Galaxy S8 es quizá el mejor Samsung jamás creado hasta la fecha (la batería del Note 8 es una broma de mal gusto -opinión personal-)  por lo que si lo encontráis bien de precio y os apetece… es un éxito garantizado.


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